Sevilla se rinde al noble arte de tapear, un ritual que viaja de bocado en bocado y de bar en bar para saborear las tapas que definen la ciudad. Amén de la cantidad de restaurantes, bares y negocios consagrados a la gastronomía, a nadie escapa que esta ciudad es uno de los referentes nacionales del tapeo.
Sevilla invita a recorrer su patrimonio al tiempo que degusta su cocina, a menudo en forma de tapas deliciosas. Estas son nuestras favoritas e imprescindibles.
Mini brioche de manteca ‘colorá’ – La casa del tigre

Si te pilla por calle Feria o Las Setas confirma con antelación tu asistencia a La Casa del Tigre. Te conquistará por muchas razones, que bien pueden enumerarse siguiendo el orden de su carta.
Esta es sucinta e ilustra una veintena de platos, un menú de temporada que abraza la historia del tigre y la tradición sevillana y un aspecto que anticipa que no estás en cualquier sitio si bien todo parece familiar.
A la hora de inclinarse por una sola de sus tapas sin duda es menester poner de relieve sus singulares mini brioches.
Pequeños panecillos rellenos de una emulsión de manteca colorá y coronados por un anecdótico trozo de panceta ahumada y gel de lima. Brutal a todas luces y afianzado como uno de los mejores restaurantes de la ciudad.
Huevo sobre bizcocho de boletus – Bar Eslava

En las inmediaciones de la Alameda existe un rincón cuya sabores siguen conquistando todos los apetitos. La fama le precede: es uno de los restaurantes de Sevilla mejor valorados en Internet y no es para menos: sus tapas son una locura.
Si bien son muchas las razones para dejarse caer por este clásico, en los primeros eslabones situamos su huevo en bizcocho de boletus o el puro de Bécquer.
Tapear en Sevilla encuentra uno de sus mayores exponentes en El Eslava a juzgar por su servicio, tapas y solera.
Guiso de tomate y gamba con bollo ‘preñao’ – Eterno

Las estaciones calientes se ofrecen como una seductora antesala para ir descubriendo la pureza de Eterno. El bollito preñado de yema de huevo se dispersa sobre una cama de fritá de tomate de Los Palacios y gamba blanca. Un plato sabroso y divertido para mancharse las manos sin reserva.
‘Cupcake’ y pionono – De la O

Un remanso de paz. Así podría definirse este restaurante ubicado en Triana donde la destreza tras los fogones está a la altura de un diseño espectacular. Una exitosa combinación que se entiende cuando uno conoce que el chef y arquitecto detrás de este proyecto son la misma persona.
Jardines verticales, madera, vergel y Mediterráneo. Una concisa carta que sabe poner en valor el producto de proximidad y que es al tiempo un destino ideal para degustar sin prisa.
Si bien De la O se prodiga al mercado, Manuel Llerena conserva todavía algunos de los buques insignia que el cliente sigue pidiendo una y otra vez. Así la dupla ‘cupcake’ – pionono que sigue enamorando en los primeros pases del servicio.
Ensaladilla de gamba de Huelva – La Isla

En el número 25 de la concurrida calle Arfe, La Isla remite directamente al mar, un negocio señero en lo que a pescado de calidad se refiere. La sugerente vitrina exterior da buena cuenta del producto que aquí se sirve y que podrás degustar en su barra, salón o terraza.
Eso sí, su ensaladilla es una de las más aplaudidas de Sevilla que preparan con gamba de Huelva. De hecho, el pasado 2023 fue una de las finalistas en el campeonato nacional San Sebastián Gastronómica.
Carrillada en vino de rioja – Bar Yebra
En el barrio de la Macarena, situado junto a la muralla, se encuentra uno de los mejores lugares para probar auténtica comida de Sevilla y andaluza en general, tapas a buen precio y ambiente cargado de solera. Un buen plato de carrillada se antoja de las mejores alternativas para abrir boca.
Sandonito – Veganí

La constatación de que la cocina vegana puede pavonearse de altos vuelos es Veganí. Alimentos de temporada, vinos naturales, un espacio animado y diáfano y un par de platos que se insertan en nuestros favoritos en los últimos meses.
Tapas —el Sandonito se lleva la palma, el mejor serranito de Sevilla no lleva carne— bocadillos y guisos que denotan que aquí llevan el producto por bandera con dimensiones ideales para compartir.
Pavías de bacalao – Bar Benito
¿Ir hasta el Tiro de Línea (si no eres de tal barrio, claro) para comerte unas pavías? Definitivamente la respuesta es sí, siempre y cuando el sitio sea el Bar Benito.
Ojo con esta delicia que llevan años elaborando con mucho mimo en el número 16 de la calle Serrano y Ortega. Sus pavías de bacalao son un escándalo y su terraza, animada de comensales y platillos baratos desfilando, dan buena fe de ello.
Berenjena asada, avellana tostada y granada – Zoco

Entre las aperturas más originales de Sevilla este 2025 figura Zoco, un espacio polivalente, un mercado gastronómico que aglutina tres conceptos. Dekené, cocina libanesa; Bebo, un bar de vinos de corte oriental y su cafetería, Kilo.
David Pareja (Mano de Santo) y Anas Honeiny (Fatouch) están detrás de este proyecto dispuesto a seguir animando la pintoresca calle feria.
Huevos estrellados – El Disparate

Nacho Gallardo está detrás de los fogones de El Disparate, uno de los más concurridos templos gastronómicos de Sevilla. ¿La razón? sus tapas adictivas y su privilegiada localización, en el epicentro de la Alameda. Sus platos consiguen sacarle una sonrisa a cualquiera. Cocina andaluza con un aire renovado que marida a las mil maravillas con su holgada terraza.
Los huevos estrellados El Gallinero de Sandra rescata uno de los emblemáticos platos de este sello y una de las mejores tapas que probarás en Sevilla.
Pajaritos – Casa Ruperto
Muchos se sorprenden cuando oyen por primera vez que estos pajaritos son realmente codornices fritas. En Casa Ruperto se reservan el secreto detrás del sabor de sus pajaritos.
Claro que, habida cuenta de la cantidad de clientes que se agolpan en su terraza, el éxito de este tradicional bar para tapear en Sevilla no sorprende a nadie.
Tortilla de patatas – Taberna Zurbarán

La de Zurbarán abrió sus puertas para facilitarnos una tortilla de patatas notable más al vademécum de restaurantes que las elaboran con esmero en Sevilla. Pertenece al grupo Tribeca y en este caso la preparan con cebolla caramelizada. Una taberna de la que esperar guisos y tradición bien ejecutada en sus platos.
El garbo y calidad de este espacio se distinguen a golpe de vista y es ya un imprescindible en la ciudad. Arroces, montaditos, tapas frías y revueltos que no deben dejar de armonizar con su tortilla.
Croquetas de jamón ibérico – Lalola

Si existe una casa en la que se afanan en elevar al cerdo ibérico esa es Lalola de Javi Abascal en las proximidades de la Alameda. Naturalmente el jamón es indiscutible protagonista de estas esferas crujientes y cremosas que acostumbran a estar fuera de carta.
Champiñones con alioli – Las Golondrinas

A falta de un local, las Golondrinas de Triana tiene dos bastiones donde ofrecerte tapas de primera. Entre ellas, es indispensable probar sus icónicos champiñones con alioli. Uno de sus platos estrella: a la plancha y coronados por una capa de alioli verde son una delicia que se sigue celebrando en el antiguo barrio de pescadores.
Quienes soliciten una guía completa de espacios para comer y tapear en Triana, están de enhorabuena con este otro artículo gastronómico.
‘Mantecaíto’ – En la espero te esquina

Cerca del meollo, pero en un área muy autóctona repleta de leyendas, En la espero te esquina es uno de los bastiones de la sevillanía en forma de snack. No te esperes un local a la moda, porque aquí se sirve la tradición en el plato.
Imagina cómo crepita un mollete tostado y su correspondiente solomillo marcado y guisado a fuego lento en salsa de whisky o brandy. Cantidades ingentes (y justificadas de ajo) y patatas fritas, también en el interior de este montadito.
Esto exactamente es lo que experimentarás aquí, a dos pasos de la plaza del Salvador.Una de las mejores tapas de Sevilla que debes probar raudo si te encuentras por la zona.
Caramelo de cordero – Desacato

El proyecto de Pablo Carrasco afincado en el número 7 de Amor de Dios desborda un rollazo industrial que es imposible inadvertir. Y en lo que a manduca se refiere —lo verdaderamente importante, en realidad— se apoya en una interesante mezcla del recetario andaluz y el vasco.
Uno de nuestros favoritos de la casa es su caramelo de cordero. Una pequeña pieza sobre una demi-glace y una crema de setas que anticipará un final redondo. En una casa como esta donde impera el producto, este es uno de sus platillos más señeros.
Alitas chupadeos – Marabunda

Marabunda es uno de los restaurantes más joviales, si se quiere, de Sevilla. Porque tiene la facultad de ensamblar al mismo nivel una cocina sabrosísima, un ambiente desenfadado regado por cócteles deliciosos y buena música y un equipo de primera. Siempre da gusto volver a Marabunda.
Francis Balongo capitanea los fuegos de este restaurante a caballo entre Campana y Alameda cuya esencia compila uno de sus clásicos: las alitas chupadeos.
Rabo de toro – Las piletas
Reinventarse no siempre es preciso y eso lo saben en Las Piletas. Cuando algo sale bien, como es el rabo de toro que aquí preparan, la lógica ordena mantener la tradición.
Puedes inclinarte por esta suculenta tapa y acudir por las mañanas para degustar su también reseñable desayuno andaluz.
Huevos rellenos – Casa Juan Palomo

En un ejercicio por hacer extraordinarias las sencillas recetas de siempre, Casa Juan Palomo se lleva la palma. Una tortilla de patata que sale cada dos por tres y con mérito propio y sus huevos rellenos son excusas más que suficientes para dejarse tapear por este local que lleva en la Alfalfa desde 2020.
El relleno: base de anchoas y mejillones. Sobre la combinación, una cremosísima mayonesa casera con un punto de vinagre de Jerez.
Una tapa que suena demodé pero que, en Sevilla, se encuentra ahora en estado de gracia.
Causa limeña – Lima Street Food

La cocina internacional no es incompatible con el formato de las tapas, tan extendido y popular en Sevilla y el resto de España. Al contrario, integrarlo entre la nutrida oferta gastronómica de una ciudad no consigue más que enriquecer los paladares de quienes la degustan.
En Lima Street Food el chef Daniel Cárdenas es experto en acercarnos los sabores de su tierra, Perú, al más puro estilo del tapeo nacional. La causa limeña es una de las abanderadas del recetario peruano y en este céntrico restaurante las elaboran de maravilla.
Chicharrones – Casa Morales
Este mítico bar destaca por su gran variedad de vinos y por ser uno de los mejores lugares para tapear en Sevilla al estilo tradicional y en pleno centro. Suele estar bastante lleno, pero merece la pena hacerse un hueco en la barra para probar sus chicharrones, además de otras míticas tapas como los montaditos de pringá o los rollitos de cabrales.
Chicharrones fritos – Bar Moraleja

Parece un distintivo inherente a los bares sevillanos el de dispensar cervezas gélidas las cuatro estaciones del año.
No es ningún secreto el concepto que Moraleja Nervión se prodiga a esta labor, al buen comer y a ese costumbrismo atemporal del que hacen bandera. Un jovialísimo ambiente en sus dos locales y una propuesta gastronómica capaz de aunar solera y gestos contemporáneos sin renunciar a precios ajustados.
Llevan ya un año en Pintor Amalio García del Moral ante una concurridísima clientela que se entrega a sus populares brioches, tortillas o sus chicharrones fritos al momento con PX y lima que llevan meses causando sensación en el barrio.
Espinacas con garbanzos – El Rinconcillo

En El Rinconcillo conocen bien el paso del tiempo. Es uno de los negocios más antiguos de Sevilla (en pie desde 1679) y tras más de 300 años conserva parte de su ornamentación. Reclamo turístico, templo cervecero y bastión de tapas en Sevilla, como sus espinacas con garbanzos.
Con una tapa tan señera en una ciudad repleta de casas de comida, si acaso no sea la mejor es una de las más demandadas.
A propósito, ya figura entre los restaurantes más prestigiosos del mundo, según la prestigiosa guía gastronómica Taste Atlas. En este artículo te contamos todos los detalles de esta distinción.
Caracoles – Cervecería Pepe Cruz ‘Casa Pepito’

Especias, ajo y hierbabuena son los elementos básicos de esta vianda primaveral.
Y en el corazón de la Macarena, los de Casa Pepito se erigen como uno de los indispensables de la hispalense. Un templo de peregrinación obligatoria cuando arranca la temporada, donde además se sirven exquisito marisco y pescado fresco.
Buena fritura y caracoles maestros en una de esas referencias de toda la vida que no hacen sino engrosar su lista de adeptos.
Tal es el éxito cosechado, que pueden servirse entre 100 y 120 kilos de caracoles por jornada.
Montadito de ‘pringá’ – Bodeguita Romero

Sería un delito marcharte de Sevilla sin probar algo tan autóctono como es la pringá en uno de los restaurantes que mejor la preparan. En este caso, sus montaditos te dejarán sin palabras y con ganas de más.
Su icónico esquinazo y su terraza pintoresca le abren el apetito a cualquiera viendo desfilar tapas y tapas sin parar. Aquí se come rico tradicional, rico y barato.
Pulpo sobre salsa de boletus – Casa Paco El buen comer

Las de Casa Paco se cuentan por decenas. Tapas por doquier desfilan por su pequeño local (larga vida a las barras en las que acodarse largo rato), su sucinta terraza o el salón frente al negocio histórico.
Muchas de ellas requieren pocas presentaciones: las carrilleras, las albóndigas de choco, el pulpo o la riquísima corvina plancha sobre risotto de queso Idiazábal con foie.
Este espacio viene brindando buenísima materia prima desde 1999. Almejas y coquinas, gambas y guisos con alma de toda la vida junto a Santa Justa.
Tacos – La Cantina

El barrio de Santa Cruz alberga uno de los restaurantes más consolidados de la ciudad, una ferviente propuesta puramente mexicana que hará las delicias del comensal de principio a fin.
Un viaje culinario que atraviesa buena parte de los estados mexicanos y conduce al paladar a lugares inexplorados hasta el momento. El talento tras los fogones es indiscutible y lleva a otro nivel creaciones tan conocidas como el guacamole con totopos o los tacos al pastor, de pulpo y castacan o cochinita pibil.
‘Hot lobster’ – Lobo López

Esta creación, una de las tapas más solicitadas de Sevilla, es al tiempo una suerte de montadito y perrito caliente y te llevará directamente a la otra punta del planeta.
En Lobo López saben integrar tradición, vanguardia y sabores del mundo. Su carta dedica un capítulo especial a los «viajes», que se encarga de trasladarte a lugares insólitos, sin moverte de la mesa y a golpe de bocado. En este caso, su hot lobster, un clásico, aglutina lo mejor del concepto fast food con uno de los ingredientes más reputados.
Fritura de pescado – Freiduría Puerta de la Carne

El ‘pescaíto’ frito es uno de los emblemas de la ciudad de Sevilla, si bien a unos cientos kilómetros del mar. En la icónica freiduría Puerta de la Carne abanderan esta tapa con una incuestionable relación calidad-precio.
Liquida tu pequeña ración in situ o llévatela a casa en formato cartucho. El adobo, a propósito, no desmerece en absoluto a la mencionada fritura.
Pollo yakitori | Perro Viejo Tapas

Perro Viejo fue uno de los primeros restaurantes de Sevilla en elevar la tradición culinaria de la ciudad, introduciendo en su proyecto vanguardia, fusión de sabores internacionales con platos de toda la vida bajo la premisa de compartir a través de sus tapas y platos.
Una de sus elaboraciones infalibles, que su carta recupera de tanto en tanto, es el pollo yakitori con trigu bulgur salteado y salsa de ají.