Las altas temperaturas y el auge del turismo rural convergen en verano en los pueblos más frescos de la provincia de Sevilla. Escapadas que persiguen alejarse de los 40 grados entre vergel, piscinas naturales y entornos refrescantes.
Así, más allá de los destinos con playa, los municipios de interior que salpican la sierra se antojan alternativas con temperaturas algo más agradables. En ellos se conjugan planes en plena naturaleza, gastronomía centrada en la dehesa y la carne de monte e incluso espacios donde pegarse un chapuzón.
Repasamos 3 de los pueblos más frescos de Sevilla capaces de ofrecer una nutrida oferta de ocio este verano.
Cazalla de la Sierra

El Parque Natural de la Sierra Norte de Sevilla aloja uno de los pueblos más frescos de la provincia a solo 80 kilómetros de la capital. La rivera del Huéznar atraviesa Cazalla de la Sierra dotándolo de temperaturas suaves durante el verano.
Senderistas y amantes de los planes al aire libre, quedan convocados para conocer esta villa rodeada de paraje natural. Suelos empedrados, calles empinadas y fachadas monumentales se asocian a esta pintoresca localidad serrana.
Constantina

Muy cerca a Cazalla, Constancia dibuja un paisaje de casas encaladas, palacetes o su imponente castillo coronando esta localización. Los devotos exploradores de la provincia seguro conocerán este pueblecito.
Entre montañas y dehesas, en esta Reserva de la Biosfera Constantina puede presumir de combinar naturaleza, historia y gastronomía. Después de visitar el castillo que preside la localidad, la Ermita de Nuestra Señora de Robledo o cualquiera de sus senderos le toca el turno al paladar. Puedes consultar nuestras recomendaciones para comer en la Sierra de Sevilla en este artículo.
Para los interesados en conocer este destino en pleno apogeo de sus fiestas, este 2025 tienen lugar del 28 al 31 de agosto.
San Nicolas del Puerto

San Nicolás del Puerto no es ninguna sorpresa. Y es que la consecuencia más inmediata del inicio del verano es la peregrinación anual a este rincón de la provincia, hogar senderos, una popular piscina fluvial y las cascadas más bonitas de la provincia.
Las del Huéznar se conocen por «los travertinos», sus pequeños saltos de agua y la ruta que lo rodea, un itinerario circular de 7 kilómetros que hará las delicias de los caminantes.
Por otro lado, la piscina del río Galindón es un remanso de paz bajo el Puente Romano. Este espacio así como el imponente paraje natural de Cerro del Hierro congregan cada año a cientos de visitantes.
Alanís

Este municipio sevillano limítrofe con Extremadura se alza casi 700 metros por encima del nivel del mar y le confiere a sus veranos temperaturas refrescantes. Un alivio para quienes habitan la capital o la campiña y ansían una escapada de interior con las garantías de la sierra.
En su interior, Alanís alberga un imponente castillo medieval coronando la villa, el imponente mirador de la loma del aire, la ermita de San Juan o la Casa de las Artes.
Sus fiestas —ya sabrá el lector que cualquier verbena o feria de pueblo en Andalucía bien merece la escapada— tienen lugar en agosto y a finales del mismo mes las concurridas jornadas medievales.
Así, su estío se antoja más dinámico si sabes cuándo dejarte caer por Alanís de la Sierra.