El cambio de hora y la bajada de temperaturas no debe engañarnos; Sevilla es ciudad heladera y lo mismo da que te afanes con uno en julio que en octubre. Por esta lógica celebramos que la heladería Frío Fino, abierta hace apenas unos meses en el número 83 de la calle Pureza, acabe de presentar su primer helado solidario.
Alta heladería con fin social: Manu Jara y Ricard Martínez firman la receta
Se trata de un sorbete de frambuesa y lichis elaborado por Manu Jara junto al pastelero Ricard Martínez, de Ricmaiz Estudio. Los beneficios íntegros de su venta se destinarán a la obra social de la Hermandad de la Esperanza de Triana. En palabras de Manu Jara:
«Es una forma de devolver, aunque sea en una pequeña parte, todo el cariño que Triana nos ha dado».

La iniciativa no es un añadido de última hora: desde que Frío Fino abrió sus puertas, uno de los catorce sabores de la carta estaba pensado para tener esta dimensión solidaria.
La idea es que, periódicamente, un profesional invitado del mundo de la gastronomía o la pastelería colabore con Jara en la creación de un sabor especial y en la elección de la entidad beneficiaria. Para esta primera edición, la elección fue clara: empezar en casa, en Triana.
Amigos de larga trayectoria y con reconocimiento internacional en el sector, buscaban un helado «fresco, limpio y muy aromático y la combinación en sorbete de frambuesa con lichis en formato helado nos daba ese equilibrio«, apunta Martínez.
Precios y fechas: hasta cuándo se podrá probar en la calle Pureza
El sabor ya está disponible partir de 3,50 euros y permanecerá en carta hasta finales de noviembre, cuando la heladería cierre por temporada. En ese momento se cerrará también la recaudación y se realizará la entrega del donativo a la Hermandad.
La elección de la Hermandad de la Esperanza de Triana responde a su arraigo en el barrio y a la labor social que desarrolla durante todo el año.
Manuel Fernández Armenta, diputado de Caridad de la Hermandad, estuvo presente en el acto de presentación y subrayó el valor de este tipo de implicación vecinal: «Que proyectos del propio barrio quieran implicarse de esta manera nos ayuda a seguir atendiendo necesidades reales».
Con esta primera edición, Frío Fino sienta las bases de un proyecto pensado para crecer con nuevas colaboraciones, nuevos sabores y nuevas causas, manteniendo Triana como punto de partida.