Parques y jardines mudan sus vestiduras, las temperaturas inician un descenso y el otoño se deja notar en escaparates, dulces de temporada y en el cambio de hora, que se ajustará el próximo mes y nos regalará una hora de sueño.
Es tiempo de volver a poblar las calles, disfrutar de la luz otoñal; también de conocer días más cortos. El equinoccio de otoño ya acecha en el calendario, es el cambio al horario de invierno el que nos regala esa ansiada hora extra de sueño.
¿Cuándo llega el cambio al horario de invierno?
Si bien en los últimos años el polémico ajuste horario se ha puesto en entredicho, la Unión Europea mantiene por el momento el sistema de cambio de hora por estaciones.
En concreto, los horarios de verano e invierno comienzan el último domingo de marzo y de octubre, respectivamente.
Así, la fecha establecida que marcará el horario de invierno en Sevilla este 2026 será la madrugada del 24 al domingo 25 de octubre.
En la España peninsular y las Islas Baleares, esto significa que a las 3:00 de la madrugada las manecillas del reloj se atrasarán una hora, pasando a ser las 2:00 (mientras que en las Islas Canarias el cambio se realiza a las 2:00, pasando a ser la 1:00).
Claves para adaptarse al cambio de hora
Aunque ganemos una hora de descanso, este desajuste en los ritmos circadianos puede provocar cansancio, somnolencia o cambios leves en el estado de ánimo durante los primeros días.
Para llevar la transición de la mejor manera, ten en cuenta estos consejos:
- Adapta tus horarios gradualmente. Durante los dos o tres días previos, retrasa unos 15 o 20 minutos la hora de irte a la cama y de cenar. Así, el impacto fisiológico el domingo será prácticamente nulo.
- Al acortarse los días, la exposición a la luz solar matutina es clave. Sal a caminar o toma el sol unos minutos por la mañana para reajustar tu reloj biológico y sincronizar la producción de melatonina.
- Evita compensar la falta de energía con siestas prolongadas durante el fin de semana del cambio.
- Cena ligero y adelanta la digestión. Las cenas copiosas o muy cercanas a la hora de acostarse dificultan el descanso. Opta por alimentos ligeros y evita bebidas estimulantes (café, té o refrescos) durante la tarde.
- Modera la actividad física nocturna: hacer ejercicio de alta intensidad a última hora del día activa el cuerpo y dificulta el sueño. Prioriza la actividad física moderada durante las horas centrales del día.