De sobras son conocidos los designios de las guías, que dejan pistas gastronómicas a su paso por las ciudades. Así llega a las páginas de The New York Times uno de los restaurantes predilectos de sevillanos, sevillanas y foráneos. En un reportaje publicado este febrero de 2026 acerca de los imprescindibles para hacer en Sevilla en 36 horas incluye un local que, desde su apertura hace 6 años, no ha hecho más que sumar adeptos: La casa del tigre.
El tigre de Sevilla cruza el charco
Ubicado en la calle Amparo, en el corazón de Sevilla y su milla gastronómica, el restaurante ocupa lo que otrora fue la vivienda de un personaje singular.
Según cuenta la leyenda urbana convivía con un tigre real. Ese misticismo no ha pasado desapercibido para el periódico neoyorquino, que destaca no solo la singularidad del espacio y su atmósfera acogedora, sino la capacidad del equipo para ofrecer una propuesta «profunda, respetuosa y accesible».
La mención en el diario neoyorquino coincide con un momento dulce para el establecimiento. Y es que La Casa del Tigre combina sus elaboraciones clásicas con otras de temporada, tragos de autor y su primer menú degustación.
Sevilla, destino gastronómico internacional
Que una cabecera de la relevancia de The New York Times recomiende detenerse en La Casa del Tigre no es solo un triunfo para Lucho Plaza y su equipo, sino un éxito para toda la gastronomía sevillana.
El reportaje sitúa a Sevilla como un destino que va mucho más allá del flamenco y la Giralda, situando a la hispalense como una capital culinaria donde conviven vanguardia y tradición.
El artículo del Times subraya que, si bien Sevilla se prepara para eventos de la talla de la XXIV Bienal de Flamenco, el verdadero espectáculo se sirve también en las mesas de locales como el que nos ocupa.
Esta incursión es, a un tiempo, un recordatorio de utilidad: no hace falta que viajemos a Madrid para entregarnos a experiencias estimulantes. Referentes como «el Tigre» andan dispensando algunos de los platillos más interesantes de la ciudad.
Solo aquí podemos agenciarnos su memorable tortilla vaga con gambas de cristal o los icónicos mini brioche. No sorprende encontrarlo animadísimo: desde la cocina que se adivina paseando por calle Amparo hasta su sugerente sala. Con el respaldo también de The New York Times, se espera que La casa del Tigre no haga más que seguir creciendo con entusiasmo.