La estampa es dominical pero bien podría ser el infierno. Sevilla, cuatro de la tarde y el ánimo suficiente como para tomarse un helado antes de volver pitando a casa o enfrentarse a una sesión de cine en Yelmo. Pensar que por encontrarnos en las postrimerías del mes de agosto La Fábrica va a estar menos concurrida es un quimera: sus dorayakis de helado siguen atesorando colas.
La de Los Bermejales por excelencia y una de las más famosas de Sevilla, por productos virales como estos o sus Fábrica rolls.
Aunque, todo hay que decirlo, no es para menos: los caprichos están servidos.
Se encuentra en la avenida Paseo de Europa, junto a algunos clásicos del barrio como Street Food Burger, Burger Food Porn. O los relativos a la Avenida de Finlandia: Fuera de Carta o Socarra.
En La Fábrica hay quienes vienen a por su tarrina tamaño hogar; los que esperan pacientes un clásico cucurucho o las familias que se arremolinan en tropel a por batidos, granizadas, helados de toda índole y los dorayakis de helado en cuestión.
¿Cuánto cuestan los dorarakis de helado de La Fábrica?
Acertados incluso en verano, esta genial idea combina el brioche caliente con una bola de helado en su interior, coronado de nata y tu salsa dulce preferida. Untuoso y cochino, pero funciona, y tiene un precio de 4,5 €.
Los helados son artesanales y cuentan con su propio obrador, con sabores que se cuentan por decenas. Ferrero, Kinder Bueno, pistacho con Happy Hipo, mango, Lotus, melón, chocolate blanco,…
La reinvención de los helados, empero, no es cosa nueva. En Bolas abanderan la creación de sabores inhóspitos ―del vermú a la palmera de Manu Jara― y otros negocios de Sevilla se atreven a combinarlos con gofres e incluso churros.