El pulso de la ciudad se evalúa en sus barrios, en los bares con solera, los mercados y mercadillos. La misma lógica aplica a los pueblos, que se antojan escapadas perfectas para conocer su patrimonio; también para dejarse caer por sus baratillos y rastros. Y el de Écija es, posiblemente, uno de los más populares y gigantescos de la provincia de Sevilla; un mercadillo que se celebra los jueves y que reúne más de 150 puestecillos.
Famosísima por las altas temperaturas de las que hace acopio durante el verano, Écija es mucho más que una localidad soleada. Palacios e iglesias deslumbrantes por decenas, una Semana Santa que nada tiene que envidiar a la de grandes ciudades e incluso algunas promesas gastronómicas. A todo ello se suma una animada vida de pueblo, que arranca en el corazón de la localidad: El Salón, su Plaza de España.
Para descubrir su Jueves hay que desplazarse, eso sí, hasta la avenida de la Alcarrachela, en las inmediaciones del recinto ferial, donde se convocan cada semana decenas de comerciantes ambulantes.
Alimentación desde los frutos secos y los encurtidos hasta verduras frescas y aperitivos de marca mayor; moda de toda clase para renovar calcetines o dar con una sandalia para eventos sin rascarte el bolsillo.
Los mercadillos hacen posible dar con cualquier artículo a precio de ganga y este, además, incluye mobiliario, decoración e incluso telefonía y derivados.
Puedes dejarte caer por esta cita cualquier jueves, salvo festivos, en horario de 9:00 a 14:00 horas.