Con la eclosión y también tendencia de la cocina internacional, sus gestos, ingredientes y recetas también hay mucho de torpe apropiacionismo cultural y mala traducción de algunos platos. Por eso resulta interesante prestar atención a los restaurantes regentados por vecinos y vecinas que hunden sus raíces en otros pueblos. A fin de saborear de primera mano la auténtica gastronomía limeña, palestina o japonesa. A las elaboraciones poco comerciales se prodigan en 10 segundos, este restaurante de Sevilla dedicado en exclusiva a los fideos de arroz de Yunnan.
Una vez superadas la consabida ensaladilla y la tortilla de papas, que ya tienen su propio sagrario, por qué no tomarle el pulso al Arenal entregándose a esta novísima promesa culinaria: cocinar los fideos en tan solo 10 segundos.
¿Qué es el Yunnan Rice Noodle?
Acaso pueda confundirse con el ramen o el clásico hot pot, donde uno cocina los ingredientes a fuego lento en la mesa. Ni lo uno ni lo otro. La propuesta de 10 seconds es una especialidad de la provincia china de Yunnan.
Hace tiempo, reza la leyenda que preside el restaurante, Meijiaoniang portaba la sopa de fideos a su esposo, que estaba entregado a los exámenes imperiales en la pequeña isla de Yunnan.
Para evitar que se enfriaran, la esposa ingeniosa preparaba una sopa en una olla caliente con una capa de grasa de pollo en su superficie y le añadía varios tipos de carne y verduras.
Al parecer el estudioso logró su cometido y esta sopa recibió desde entonces el nombre de «Crossing the Bridge Noodles» (fideos que cruzan el puente).

Un ritual gastronómico en 10 segundos
Lo que nos queda hoy, más allá de una simpática historia que funcione como hilo conductor para el negocio, es esta receta que sirven en un cuento de cerámica que contiene un caldo concentrado, denso e hirviente.
Lo acompaña una paleta de ingredientes frescos: láminas finas de carne, setas, verduras, huevos de codorniz y, por supuesto, sus fideos de arroz artesanales.
El ritual sostiene introducir los ingredientes que más tardan en cocinarse, progresivamente, para volcar en última instancia los fideos al caldo. Estos alcanzan su punto óptimo de cocción en apenas 10 segundos, absorbiendo toda la potencia del umami sin perder su textura elástica y firme.
Más allá del espectáculo visual de ver cómo el caldo «cocina» el festín en un suspiro, los de 10 segundos son caldos sin pretensiones, profundos y sabrosos.
La carta integra ocho grandes bloques que giran alrededor del tipo de caldo. A saber: original de hueso, de tomate/agridulce, agripicante, especial picante, de kimchi, de pimienta negra, todo en una olla o fideos mezclados.
En cada apartado se comprenden diversas variedades en función de los ingredientes que incluye, con precios que oscilan entre los 10 y los 12 € sin alcanzar en ningún caso los 14 €. Ideal para noches frías (y no tanto) a un precio más que contenido y en el centro de la ciudad.