La proliferación de apartamentos turísticos en Sevilla, la escasez de la vivienda pública asequible y, por contra, imparables alquileres al alza. Un caldo de cultivo que hacen de la situación de la vivienda en España del todo insostenible y que abordaba Jaime Palomera en el pódcast «A pachas» de Secret Media Network.
Doctor en Antropología Económica por la Universitat de Barcelona y cofundador del Sindicat de Llogateres, acudía a la cita para tratar de arrojar algo de luz (también claves) sobre la cuestión de la vivienda en España.
¿Por qué es imposible habitar el barrio de Santa Cruz en Sevilla? El periodista Antonio Pineda apuntaba que en 2023 el 61,2% de sus viviendas eran de uso turístico, según Exceltur. De hecho, era el barrio con mayor número de estos inmuebles en las 6 ciudades con más viviendas turísticas del país.
El turismo y la industria han aprovechado los recursos de destinos atractivos para realizar inversiones inmobiliarias y sacar partido. Y el asunto, subraya Palomera, «no se resuelve construyendo».
«Si no cambias las reglas del juego la mayoría de casas que construyas se las van a quedar individuos que las van a usar como productos de inversión y van a esperar sacar la máxima rentabilidad y va hacer que los precios se disparen».
En lo que respecta a la adquisición de viviendas de propiedad, «solo el 14% dicen haberse hipotecado para comprarse su primer piso. Eso te da una idea del nivel de especulación».
Posibles soluciones al mercado de la vivienda
Por un lado, Palomera señalaba un problema de fondo en el sistema. Y es que «el que tiene dinero tiene incentivo y le van a recomendar que compren casas […]. En lugar de pensar si son buenos o malos lo que hay que plantear es cambiar los incentivos para invertir en la economía productivas».
Otra de las decisiones que podrían aplicarse para impedir que las casas estén en propiedad de unos pocos es «facilitar que la gente que no tiene casa pague menos impuestos para poder ahorrar y construirse un futuro y que la gente que tiene muchas casas pague más impuestos cuando lo que hace es comprar casas para subir precios».
Las viviendas cooperativas
Entre las propuestas que se ponen sobre la mesa, Jaime Palomera concede al cooperativismo una buena alternativa. Las cooperativas de vivienda consisten en «pagar entre todos el edificio entero para que a todo el mundo le salga más barato cada una de las viviendas».
«En Barcelona hay un montón [de cooperativas]; en Madrid hay algunas; cada vez hay más», ha añadido antes de desterrar otro mito. «La vivienda cooperativa no es vivienda cutre, son preciosas: edificios de madera donde vive gente de todo tipo —gente mayor, gente joven».

Los casos de Viena y Singapur
Resulta interesante la mención a los casos de Viena y Singapur, dos ciudades que han logrado, si no resolver, al menos controlar el asunto de la vivienda. Se trata de dos modelos que apuestan por la vivienda pública y el control de los impuestos para propietarios con varios inmuebles.
Estos y otros temas, como la especulación en los barrios periféricos o la figura de los expat y nómadas digitales se acometen en el pódcast. Puedes escucharlo completo en Spotify o Youtube.