Apasionados de la historia, la buena mesa y las escapadas a pueblos con encanto cerca de Sevilla están de enhorabuena. Desde hoy 13 de junio hasta el domingo Marchena celebra su esperado Festival Romano, un viaje en el tiempo más de dos milenios para celebrar esta convocatoria.
Y es que, más allá de playas y piscinas, a la provincia todavía la quedan un buen número de planes: el Martia Romanorum MMXXVI es uno de ellos.
El epicentro del viaje en el tiempo: de Alvarado al Arco de la Rosa
En Marchena, la historia se respira de verdad; el festival se despliega en pleno corazón monumental, teniendo como eje la Plaza de Alvarado y el majestuoso Arco de la Rosa.
Aunque el festival celebre el pasado romano, el escenario lo enmarca una de las puertas medievales mejor conservadas de la provincia.
Este arco mudéjar de ladrillo, que formaba parte del antiguo cinturón defensivo, será el testigo de honor de las recreaciones históricas; carreras infantiles de minicuádrigas; degustación del mulsum, el vino especiado con miel y actividades culturales para todas las edades.
El evento se desarrolla de 18:00 a 22:00 el sábado; de 12:00 a 15:00 horas el domingo.
Qué comer y qué ver en Marchena
Ir a Marchena y no disfrutar de su gastronomía es un pecado casi «capital». Ya que vas a disfrutar de los campamentos romanos y los desfiles, aprovecha para perderte por su casco histórico de 18.000 habitantes y hacer una ruta de tapeo.
No te vayas sin probar sus guisos tradicionales de la campiña, sus famosas aceitunas y, por supuesto, la joya dulce de la localidad: las legendarias tortas de hoja de las monjas del Convento de San Andrés.
Además del ambiente romano, pasear por Marchena es cruzarse con murallas, iglesias majestuosas y palacios que justifican por qué es uno de los conjuntos históricos más ricos de Sevilla.
¿Cómo llegar desde Sevilla?
Llegar es sumamente fácil, ideal para una escapada de ida y vuelta en el día o para echar el fin de semana completo:
Desde Sevilla solo tienes que tomar la A-92 en dirección a Granada y coger la salida hacia Marchena. En apenas 60 kilómetros habrás cambiado el ritmo de la capital por el embrujo romano.