La Feria de Abril es cajón de sastre de tradiciones, idiosincrasia y jolgorio sevillano: casi todo cabe en el interior de la portada. Pocas semanas aglutinan como esta semejante cantidad de visitantes y vecinos hacinados en un espacio como el Real por el puro placer de celebrar. Y en la necesidad de optimizar los accesos —tanto a las consabidas casetas privadas como las de entrada libre— surge la primera app para digitalizar la experiencia de las casetas.
Se trata de un proyecto en fase primigenia al estilo de las aplicaciones que se utilizan para reservar mesa en restaurantes o tener la cuenta en el móvil para pagar directamente con un clic.
Por otro lado, la idea es que se implemente el uso de «tokens» o monederos virtuales a fin de reducir las colas y agilizar el servicio de barra.
Tokens y pagos contactless: agilidad en la barra
El pago con tokens digitales o pulseras NFC (similar a los grandes festivales) es otra de las potenciales innovaciones.
Al eliminar el manejo de efectivo y los constantes intercambios de tarjetas bancarias, se agilizaría considerablemente el servicio en barra.
Estos tokens podrían recargarse mediante la app oficial, garantizando que el usuario tenga un control total de su gasto y reduciendo los tiempos de espera para pedir una jarra de rebujito o una ración de pescaíto frito.
El desafío, no obstante, reside en que la implementación de estas herramientas no esté reñido con el espíritu espontáneo y la idiosincrasia propia de la feria.