El cambio de hora que sucede este domingo viene repitiéndose ya 86 años en España. A las tres de la madrugada volverán a ser las dos, ganando una hora de sueño e instaurándose oficialmente el horario de invierno. Este gesto tan cotidiano encuentra su origen en 1940 y una particularidad histórica: ¿por qué España comparte reloj con Berlín a pesar de estar pegada al meridiano de Greenwich?
Para entender por qué en el sur trasnochamos con hora centroeuropea hay que viajar a 1940, en plena dictadura de Francisco Franco, cuando se decidió adelantar 60 minutos los relojes españoles.
¿Por qué tenemos la misma hora que en Alemania?
Hasta el 16 de marzo de 1940, la Península Ibérica se regía por el meridiano de Greenwich, el mismo que hoy marca la rutina de nuestros vecinos de Portugal y del Reino Unido.
Sin embargo, una orden publicada en el BOE cambió las reglas del juego. La justificación oficial era armonizar nuestro tiempo con el del resto de Europa. Y aunque durante décadas se ha dicho que fue un guiño directo de Franco a la Alemania nazi, historiadores y expertos como el astrónomo Pere Planesas señalan que no hay pruebas documentales rotundas que confirmen esa teoría.
En todo caso, aquella medida «provisional» terminó por quedarse y desde entonces, Andalucía, las Baleares y el resto de la Península compartimos huso horario con Berlín (UTC+1 en invierno y UTC+2 en verano), mientras que las Canarias siguen manteniendo su habitual hora menos.