Tengo 25 años y me acaba de llegar la carta de Hogwarts

Llaman al portero y yo todavía estoy medio dormido con aliento a basilisco. Miro la correspondencia: publicidad, banco, publicidad, factura de la luz y… Espera. No puede ser. ¡No me lo creo, por fin! Han sido muchos años esperando, pero por fin la tengo. ¡Ya me ha llegado la carta de Hogwarts!

Sabía que tarde o temprano me llegaría. Perdí un poco la esperanza allá cuando cumplí los 18 años, pero una parte de mí sabía que llegaría. Lo que no me imaginaba es que Hogwarts estaría situado a 18 km de Sevilla, en Burguillos. El problema es que empiezo en dos días y no tengo la mitad de las cosas que me piden. La varita de El Corte Chino funciona peor que la de Ron en La cámara secreta, por no hablar de la túnica que me queda más estrecha que el traje de la comunión. ¡Tengo que salir y comprarme el material ya!

Me voy al Callejón Sierpes y mi primera parada es la tienda de túnicas de segunda mano Madame Macarena. Me compro una que por lo visto perteneció a un mago que se pasaba el día bebiendo mojito de mantequilla en La Rebotica y tiene alguna mancha que otra, pero no pasa nada, si los Weasley han estado toda su vida así….

 

El segundo destino es la tienda de varitas Manolanders. ¡Qué nervios! Dicen que la varita elige al dueño, ¿cuál me elegirá a mí? ¿La que tenga pluma de fénix? ¿Será de saúco? Le pregunto a Manolanders y me dice que sólo le queda una con pelo de morro de cerdo y otra de antena de cucaracha voladora. Encima la varita es tan floja que no es ni pa elegirme ella. Mejor me quedo la de cucaracha. Si han resistido a ataques nucleares podrán derrotar a un dementor sin problema.

Ahora tengo que tomar una de las decisiones más importantes de mi vida: comprarme una mascota. El Emporio de la Paloma seguro que tiene alguna adecuada. O eso pensaba antes de entrar y ver que sólo había una paloma sin una pata, un sapo y un cerdo vietnamita. Del ave paso porque como tenga que enviar una carta no llega ni a Dos Hermanas y no voy a comprarme un sapo para tener la misma suerte que Neville. Optaré por el cerdo.

Todavía no me creo que en dos días estaré en Plaza de Armas, cruzando la dársena 9 y 3… Bueno, 9 a secas. ¡Qué más da! Voy a ser el mago más grande de todos los tiempos después de Albus Dumbledore. Ya no tendré nunca más que preocuparme de Linkedin, Infojobs y de ninguna oferta de empleo porque voy a vivir de la magia.

Aunque ahora, me asaltan las dudas. ¿En qué casa me pondrán? Gryffindor se ha vuelto muy selectiva en los últimos años y Slytherin ha perdido el caché de los viejos tiempos. Voy asumiendo que me va a tocar ser un Hupplepuff. Pero no pasa nada. Hogwarts me espera.

 

Como podréis deducir esta historia tiene algo de ficción, pero si hay algo mágicamente real es que tú también puedes vivir una experiencia así en este campamento en la Sierra Norte de Sevilla dedicado a todos los adultos frustrados que todavía seguimos esperando que nos llegue la carta de Hogwarts.

(Visited 189 times, 1 visits today)

Tags:

';return t.replace("ID",e)+a}function lazyLoadYoutubeIframe(){var e=document.createElement("iframe"),t="https://www.youtube.com/embed/ID?autoplay=1";t+=0===this.dataset.query.length?'':'&'+this.dataset.query;e.setAttribute("src",t.replace("ID",this.dataset.id)),e.setAttribute("frameborder","0"),e.setAttribute("allowfullscreen","1"),this.parentNode.replaceChild(e,this)}document.addEventListener("DOMContentLoaded",function(){var e,t,a=document.getElementsByClassName("rll-youtube-player");for(t=0;t