El nuevo espacio infantil en el Prado de San Sebastián ya va tomando forma. Quienes hayan transitado por la zona, tal vez a propósito de Icónica, posiblemente se han percatado de la silueta que se alza en el parque y que nos lleva a los libros de historia. La mítica Pasarela de hierro que otrora fue la primera gran portada fija que tuvo la Feria de Abril vuelve a su hogar. En este caso, presidiendo la Ciudad de los Niños, el gran proyecto para los más pequeños que supone una inversión de 921 196,11 euros.
El vanguardista espacio infantil —que aglutina 1.164 metros cuadrados y rinde homenaje a nuestras fiestas mayores— está a punto de inaugurarse. La empresa Lappset España VR ha ideado y ejecutado este propuesta que promete convertirse en un lugar de referencia en la hispalense para los más pequeños.
Un enclave estratégico y conectado para las familias
Una de las grandes bazas de este nuevo pulmón de ocio es su ubicación estratégica. Al estar situado en pleno Prado de San Sebastián, cuenta con conexiones inmejorables de transporte público (Metro, Tranvía y autobuses urbanos e interurbanos).
El objetivo del Ayuntamiento es claro: ponérselo fácil a las familias de cualquier barrio de Sevilla para que puedan disfrutar de una propuesta de juego que rompe por completo con el concepto de parque convencional.
Un viaje interactivo por las tradiciones de Sevilla
El parque se ha diseñado bajo estrictos criterios de accesibilidad e inclusión para que todos los niños y niñas puedan jugar juntos.
Su gran atractivo es que cuenta una historia a través de tres áreas tematizadas basadas en la memoria colectiva de la ciudad:
1. La Gran Pasarela
La estructura principal es una réplica imponente de 34 metros de ancho y 15 de altura que emula la antigua Pasarela demolida hace más de un siglo.
Pero esta versión viene adaptada al siglo XXI: está equipada con tirolinas, toboganes gigantes, rocódromos, redes de trepa y juegos sensoriales. Un parque de atracciones histórico en pleno Prado.
2. El Real de las mini casetas
El segundo espacio recrea una pequeña calle del Real de Los Remedios de 210 metros cuadrados. Aquí las casetas tienen el tamaño ideal para los niños, alternando las icónicas lonas a rayas verdes y rojas, pañoletas que representan a los distritos de la ciudad y, cómo no, un cielo cubierto de farolillos naranjas y blancos. Tras los tableros de las casetas se esconden barras de juego y toboganes.
3. Capirotes para escalar
La Sevilla cofrade también tiene su guiño en este parque. Sobre un manto de césped artificial se han instalado estructuras con forma de capirotes de nazareno gigantes de diferentes colores (morado, negro, blanco, azul y rojo), perfectos para que los niños escalen por sus redes de cuerdas.
En palabras de Evelia Rincón, Delegada de Parques y Jardines:
“Este proyecto une juego, accesibilidad, convivencia e identidad sevillana”, destaca Evelia Rincón, delegada de Arbolado, Parques y Jardines. “Va a transformar una zona estratégica en un gran espacio infantil singular, pensado para ofrecer una experiencia completa, con una narrativa propia […] con referencias que forman parte de la memoria colectiva de Sevilla”.