El imaginario de la Feria de Abril trasciende al rebujito, las sevillanas y el ambiente festivo a la luz del nuevo videojuego que sitúa la semana grande de Sevilla en un futuro distópico. El desarrollador y productor sevillano MISEN ha dado un golpe sobre la mesa con Feria 3000, un videojuego que convierte el Real en el telón de fondo de una historia de supervivencia.
Si en su día el polémico Matanza Cofrade marcó a una generación, esta propuesta promete heredar ese espíritu rebelde bajo una singular estética ciberpunk andaluza.
Una heroína flamenca contra la Inteligencia Artificial
En Feria 3000 los jugadores se meten en la piel de una heroína flamenca. Su misión es clara: defender el recinto ferial de invasores robóticos controlados por IA.
El juego se estructura en oleadas de combates que tienen lugar entre los elementos propios de la feria. Bajo las luces de los farolillos y ritmos flamencos se desarrolla una acción frenética. Entre una aluvión de robots y otro, los jugares tienen la posibilidad de gestionar pesetas virtuales para disponer de torretas defensivas en las casetas y barriles explosivos.
En lo que respecta a la duración de las partidas, se resuelven en torno a los 20 y los 40 minutos, ideal para el juego competitivo y la rejugabilidad.

Banda sonora con ADN de Narco y Califato 3/4
Uno de los puntos fuertes que hará que este juego aparezca en el radar de muchos es su apartado sonoro. No es música de archivo; es identidad andaluza pura.
La banda sonora es una fusión de guitarras flamencas, breakbeat, electrónica y rumba. Asimismo, cuenta con la colaboración de artistas de la talla de Salvar Doñana (proyecto de Curro Morales, líder de Narco y ex Califato 3/4) y la voz flamenca de Rosana Pappalardo. El resultado es una «caña andaluza» que acompaña perfectamente la estética de luces de neón y armamento futurista.
¿Por qué Feria 3000 es tendencia?
Feria 3000 responde al ensamblaje que en los últimos viene dándose como tendencia en el sur entre lo tradicional —la arquitectura de las casetas o el traje que luce la protagonista— con elementos tecnológicos y futuristas y una estética a un tiempo urbana y disruptiva.
También lo hacen patente en la producción sonora del proyecto, que conserva la autenticidad de los ritmos flamencos con la música electrónica a la que también se entrega el novísimo talento andaluz.
Prueba de ello es, por supuesto, Califato 3/4 aunque también la sensibilidad contemporánea de Rosario la Tremendita. De la psicodelia de Derby Motoreta’s Burrito Kachimba al sonido de La Plazuela, que es capaz de aunar rock, funk y otros muchos estilos demostrando que lo andaluz es un todo poliédrico, irreverente y sin barreras.