Una suerte de calima con retazos de humo y una niebla singular vestían el cielo en muchas regiones de España, Sevilla entre ellas, a la luz de la cantidad de incendios forestales que vienen sucediéndose en las últimas semanas.
A los sevillanos y sevillanas, así como a los vecinos de muchas localidades inmediatas y en la sierra, no les escapó el olor a quemado y el 112 interceptó multitud de llamadas a lo largo de la tarde.
Al parecer, sendos indicios apuntan a las llamas que están arrasando miles de hectáreas en Extremadura. Así se confirmaba en municipios como Constantina, San Nicolás del Puerto u Hornachuelos, ya en la Sierra Morena de Córdoba.
Los expertos señalan que las partículas en suspensión, cenizas y micropartículas liberadas por el fuego actúan como núcleos de condensación en la atmósfera, favoreciendo la formación de nubes bajas y nieblas. Este fenómeno, lejos de traer un respiro, acentúa la sensación de bochorno, porque el aire caliente queda atrapado cerca del suelo.
Asimismo, las recomendaciones sanitarias oficiales contemplan sobre todo permanecer en interior, cerrar puertas y ventanas y evitar actividad física en el exterior.