En los foros gastronómicos ya resuenan algunas de las aperturas más prometedoras del año. Y es que recientemente se ha conocido que Familia La Ancha abrirá las puertas de su primer proyecto en Andalucía en las postrimerías de la primavera. Así, el reputado sello Fismuler se integrará en la propuesta que el grupo hotelero Serras tiene preparada en plena Avenida de la Constitución de Sevilla.
Un enclave único, señalaba El Español, donde Fismuler enarbolará sus virtudes desde el restaurante principal, al servicio de lobby, room service, eventos e inclusivo el rooftop que ofrecerá vistas a la catedral.
Fismuler es, en Madrid o Barcelona, uno de esos sitios en los que apetece estar con una oferta de proximidad y algunas elaboraciones de razonable reputación. Así sus escalopas, adictivas también en Armando, su formato delivery o su tarta de queso, una de las favoritas, y con razón, de los madrileños. Tres quesos combinados a la perfección y que dan como resultado este espectáculo.
La cuestión de esta casa es de una rareza con pocos precedentes. Estuvo en boga desde sus inicios hace más de diez años y el efecto Fismuler no ha menguado. No ha hecho más que expandirse y adaptar su concepto a otros modelos de negocio.
La firma seguirá sus estándares en la hispalense así como sus precios y experiencias. Un place to be con música en vivo y, por el momento, sin adaptar su carta al recetario andaluz.