La tortilla de patata es la receta que logra a un tiempo abanderar la gastronomía española y dividir a sus comensales. Las de La Martinuca, que recién han aterrizado en Sevilla, se saltan la consabida disputa —con o sin cebolla— y ofrecen variadísimas tortillas de patata y otros platillos de corte tradicional.
Y saben desde esta firma que un buen delivery puede ser reclamo suficiente para quedarse y hacer del hogar el plan para congregar a familiares y amigos. Son las tortillas de patata más pedidas según Glovo y además viajan de maravilla, conservando su consistencia, melosidad y sabor.
La marca establece su nuevo pop-up en la hispalense con el propósito de aproximar sus tortillas honestas a sevillanos y sevillanas. En concreto, la tortillería se encuentra en el número 13 de calle del Rosario y pueden pedirse a domicilio o take away.
“Sevilla tiene una manera muy suya y maravillosa de vivir. Nosotros solo queremos estar ahí para esos días en los que apetece quedarse, cuidarse un poco más y disfrutar de algo sencillo, pero bien hecho», explica Víctor Naranjo, cofundador y CEO de La Martinuca.
Cómo son las tortillas de patata de La Martinuca

A las tortillas se prodigan en La Martinuca, que ofrece hasta 6 variedades en Sevilla, todas ellas elaboradas con huevos frescos gallegos pasteurizados y aceite de oliva virgen extra de variedad arbequina.
A saber: la clásica sin cebolla; con cebolla o cebolla confitada; sobrasada; pimientos y trufa. Asimismo, puedes adquirirlas en formato bocadillo, en tamaño mediano en torno a los 17 € o grandes, que oscilan entre 22 y 29 € y comprenden unos 8 pinchos.
La carta, si bien gira en torno a sus tortillas, también incluye otras propuestas. Así sus acertadas croquetas de chorizo de León, las bravas de la casa o los callos a la madrileña, entre otras.
Los orígenes de La Martinuca
La empresa nació en 2021 de la mano de Víctor Naranjo y Álvaro González. El proyecto comenzó como un negocio de venta exclusiva de tortilla de patatas por internet. A él se han sumado posteriormente María Pombo, su pareja Pablo Castellanos, Adrián González y la también influencer Natalia Coll.
¿El propósito? Desde la compañía sostienen que el objetivo es elevar la tortilla española a icono gastronómico mundial del modo que se concibe la pizza o las hamburguesas.