El antiguo Convento de Santa Clara aloja un espacio del mismo nombre destinado a exposiciones, conciertos, artes escénicas o actividades literarias. Una suerte de contenedor cultural en un hermoso inmueble en el que embelesarse desde el claustro a los jardines interiores. Este 20 de octubre abre en el Espacio Santa Clara KINPAKU. Naturaleza, poder e imaginación del arte japonés, una exposición que tiene a la luz como protagonista inesperada.
El kinpaku, el pan de oro japonés, cubre los fondos de diez biombos y dieciséis abanicos de los siglos XVI al XIX. Cada pieza cambia según cómo le llegue la claridad. La exposición seguirá abierta hasta el 10 de enero de 2027.
La inauguración oficial es esta tarde, a las 19:30 horas, con los comisarios, el Profesor Hiroyuki Kano y el Dr. Daniel Sastre de la Vega, y un representante de la Embajada del Japón. El acto terminará a las 20:15 horas con un catering de sushi y sake.
Biombos que cambiaron el espacio
El corazón de la muestra son los byōbu, cuyo nombre significa literalmente «bloquear el viento». Su función iba mucho más allá de lo práctico: delimitaban estancias, les daban solemnidad y marcaban la relación entre las personas y el lugar. Aparecían en nacimientos, bodas, banquetes y rituales funerarios, y circulaban como regalos diplomáticos entre las élites japonesas.
Sobre el oro se despliegan pinos, grullas, bosques de bambú, peonías, jaulas de insectos, hierbas otoñales y paisajes nevados. También hay literatura: escenas de La Historia de Genji y palacios que parecen flotar sobre las nubes. Junto a las grandes composiciones, pensadas para transformar una sala, hay biombos pequeños para espacios íntimos.
Los dieciséis abanicos, más pequeños, servían como regalo, soporte de caligrafía y objeto de sociabilidad cortesana. Muestran un fénix sobre un árbol de paulonia, la leyenda de Tōbōsaku con los melocotones de la inmortalidad y una escena de La canción del eterno remordimiento.
El recorrido se detiene sobre todo en los periodos Momoyama (1573–1615) y Edo (1615–1868), cuando los grandes biombos dorados se consolidaron como símbolo de autoridad en los espacios de poder.
La escuela Kanō y la figura de Kanō Eitoku ayudan a entender ese desarrollo. «Ninguna fotografía transmite cómo la luz hace vibrar el pan de oro, como una danza silenciosa», advierte el comisario Daniel Sastre.
Visitas y conferencias
El alcalde, José Luis Sanz, dio la bienvenida a la muestra y destacó que Sevilla ha sido siempre «puente histórico y tierra abierta al encuentro».
Estas son las citas para el público:
- Miércoles 21 de octubre a las 11:00 horas tiene lugar un paseo abierto por la exposición, comentado por el Profesor Hiroyuki Kano.
- Por su parte, el martes 27 de octubre, 17:00 horas: conferencia sobre el kintsugi y el empleo del oro en el arte japonés, con el embajador del Japón en España, Hiroshi Yamauchi.
Entre octubre y diciembre habrá además un ciclo de conferencias gratuitas y abiertas, los miércoles a las 17:00 horas, salvo la del 21 de octubre, que será a las 11:00 con el Profesor Kano.
Las fechas anunciadas son el 29 de octubre, el 11 y el 25 de noviembre y el 23 de diciembre. Los ponentes de esas sesiones están por confirmar. El programa incluye también una fecha indicada como 9 de noviembre, que no cae en miércoles, así que conviene confirmarla antes de acudir.