Un muro de tres metros hace las veces de parapeto de unas de las propiedades más exclusivas de la provincia. A apenas 40 minutos de Sevilla, en el término municipal de Bollullos de la Mitación, se alza La Alegría, la imponente finca de corte rústico de más de 44 hectáreas de Sergio Ramos y Pilar Rubio.
El cuartel general de la mediática pareja, un auténtico parque de atracciones privado a la medida de sus pasiones y que alojó su boda en 2019.
Y es que, aunque su trayectoria le ha llevado por clubs de todo le mundo —está de regreso tras su etapa con los Rayados de Monterrey—, Sevilla es el lugar al que el jugador siempre regresa y al que está vinculado con proyectos como Yeguada SR4.
12.000 metros cuadrados, campo de fútbol, piscinas o pista de pádel
Lejos del bullicio urbano, la propiedad destaca por una estricta privacidad: un muro de hormigón de casi tres metros de altura rodea el perímetro, garantizando el aislamiento absoluto de la familia.
La vivienda principal ocupa casi 13.000 metros cuadrados diseminados en dos plantos, de corte rústico inspirada en las fincas de campo propias de la provincia de Sevilla. Fachada encalada, vigas de madera oscura, azulejos y piezas de forja que respiran Andalucía. Todo ello sin renunciar a comodidades de primer orden.
Amplios salones diáfanos, zona de spa y, por supuesto, gimnasio de alto rendimientos diseñado para entrenamientos de élite.
A la propiedad no le faltan espacios de ocio: pista de pádel, plaza de toros privada, campo de fútbol de césped natural reglamentario para entrenamiento personal y zonas de juego infantiles.
El hogar de la Yeguada SR4 es otro de los corazones de la finca, con boxes de diseño, pistas de doma y amplias praderas donde pastan ejemplares campeones del mundo como Yucatán de Ramos, el semental estrella del futbolista.
El escenario de la boda de Sergio Ramos y Pilar Rubio
Aunque la pareja siempre ha mantenido la privacidad de sus estancias bajo llave, La Alegría saltó a los titulares internacionales en junio de 2019 con motivo de su enlace matrimonial.
Tras la ceremonia religiosa en la Catedral de Sevilla, la finca se transformó por una noche en un auténtico festival temático.
Los más de 400 invitados —entre los que se encontraban David y Victoria Beckham, compañeros de selección y estrellas de la televisión— fueron recibidos por una noria gigante, pistas de coches de choque, tipis indios y escenarios de música en directo.
Una puesta en escena diseñada al más puro estilo de un parque de atracciones de alta gama.