La doma del Río Grande (Parte 2)

riosevilla

En el anterior post, nuestro colaborador Alberto Márquez nos contaba curiosidades del Guadalquivir como el motivo por el que la Isla Menor se conoce como la Isla Mínima o que Scipion Perosini fue el responsable del primer gran proyecto de ingeniería civil acometido en el río. En esta segunda parte nos contará cómo se llevó a cabo la doma del río grande en la capital hispalense.

La siguiente modificación en la trayectoria realizada entre 1906 (aunque hasta 1909 no empezaron las obras) y 1926 buscaba acabar con una serie de codos que formaban un gran rodeo justo al sur del por aquel entonces límite de la ciudad. Esta fue la Corta de Alfonso XIII, más conocida como Corta de Tablada. Dicha corta consistía en un canal que uniría el Codo de las Delicias con la Punta del Verde. Cabe destacar que el Codo de las Delicias transcurría por el actual Real de la Feria y no fue hasta 1950 que no se cortó el cauce que transcurría hasta más o menos San Juan de Aznalfarache. La Corta de Tablada supuso un ahorro de 4 km y dio lugar al actual puerto, el cual pudo construirse posteriormente con el beneficio de contar con un canal con una longitud de 5864 metros de anchura, oscilando de 80 a 100 m y una profundidad mínima de 13 m. También se desvió hacia el sur de Heliópolis el cauce del Tamarguillo, que actualmente desemboca al norte de la Cartuja en el Guadalquivir.

En 1929 Sevilla fue anfitriona de la Exposición Iberoamericana, y todo su recinto se situaba junto al nuevo cauce. En ese mismo año comenzó el llamado Plan Brackenbury, con un presupuesto sobre los 42 millones de Pesetas.

Las obras del Plan Brackenbury fueron realizadas en dos fases: de 1929 a 1933 y de 1946 a 1951.
La principal parte del plan, la Corta de Triana, trataba de abrir un canal que, pasando por el norte del barrio de Triana, se uniría con el Brazo de San Juan, pasando de nuevo el cauce principal por San Juan y Gelves. Dicha unión supuso la construcción de un canal de más de 3 km; construyendo muros en las zonas de la ciudad proclives a inundarse. Esto produjo una división entre el barrio de Triana y la Cartuja.

Debido a retrasos en las obras, falta de materiales, huelgas y otros problemas que complicaban la finalización del proyecto (fechado inicialmente para 1933), finalmente estalló la Guerra Civil y tras una década no se reanudaron las obras.

Apenas dos años de reanudar las obras se completaba el Tapón de Chapina y el antiguo trayecto tras el Codo de las Delicias, que se había desconectado anteriormente de San Juan creando la Dársena del Hipódromo, finalmente fue tapado. El Tapón de Chapina dio lugar a una conexión terrestre por primera vez entre Triana y el centro de la ciudad, por donde se hicieron carreteras y vías férreas. Además, permitió la expansión hacia el sur de Triana, configurando así el actual puerto, el cual gracias al Tapón de Chapina y una esclusa en el extremo sur del canal Alfonso XIII, quedaba cerrado al río. Con la construcción de la esclusa y tras once prórrogas concedidas a las constructoras el plan fue completado en 1951.

Tras casi una década de intención de volver a modificar el río para evitar sus ataques y un intento de crear un canal directo a Sanlúcar desde el puerto de Sevilla, no se comenzó la siguiente corta hasta 1971, la de la Punta del Verde. A diferencia de todas las cortas hasta ahora, no era recta. Dicha corta rectificó el gran codo tras Gelves en la Punta del Verde.

Recinto-de-la-Isla-de-la-Cartuja-antes-de-su-transformación

Más tarde, en 1975, se realizó la Corta de la Cartuja. Dicha corta convertiría a la Cartuja en una isla, de ahí su actual nombre. De esta manera, con un presupuesto de 738 millones de Pesetas, se excavó un canal de unos 6 km de longitud por la Vega de Triana, desde el norte del Patrocinio hasta el barrio de San Jerónimo. Pero poco le duró a la Cartuja eso de ser una isla, ya que finalmente se cortó el canal que transcurría entre la Cartuja y Triana.

Ya con motivo de la segunda Expo, la de 1992, se decidió volver a separar Triana del centro eliminando el Tapón de Chapina, pero se hizo otro tapón al norte de la Cartuja, el de San Jerónimo. Esto suponía que por primera vez, la rivera de la ciudad al completo fuese una dársena y no pasase la corriente principal por la capital andaluza.

Tras siglos de modificaciones, Sevilla ha sido capaz de moldear y domar a su gusto el río que tanto ha dado a esta ciudad.

 
 

Bibliografía:

http://sevilla.abc.es/sevilla/sevi-domo-sevilla-guadalquivir-201605112310_noticia.html
http://paginacorianas.blogspot.com.es/2014/10/27.html
http://www.diariodesevilla.es/vivirensevilla/Evolucion-cauce-Guadalquivir-III_0_561244058.html
https://es.wikipedia.org/wiki/D%C3%A1rsena_del_Guadalquivir
http://personales.us.es/fcojose/Distancias/index.htm
http://www.diariodesevilla.es/sevilla/planes-Molini-Brackenbury_0_272673145.html
https://es.wikipedia.org/wiki/Corta_de_Tablada
http://portal.apsevilla.com/wps/portal/puerto_es/historiaSevilla_es? WCM_GLOBAL_CONTEXT=/APS/puertosevilla/elpuertosevilla/historiabreve/segundamodernizacion/co ntHistoriaBrakenbury
https://www.youtube.com/watch?v=RayQd45Jf3Y

 

Alberto MarquezALBERTO MÁRQUEZ

Soy nazareno, no obstante he llegado a vivir en
Sevilla y en Triana; sueño con escribir en Andaluz,
hasta entonces juego con el Castellano. Busco que
mi bio sea más interesante que lo que tengo que
contar, hasta entonces, mejor lee mis historias.

 

Marco Ulpio Trajano

Marco Ulpio Trajano

Nací en la bella Itálica y a mis tiernos 45 años me nombraron primer emperador hispano. Mis mayores pasiones son luchar contra el Imperio Dacio, ir a las termas, el montadito de pringá y por encima de todas las cosas, escribir en Sevilla Secreta.

Leave a Reply